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El poder de la amistad

Cuántas veces has tenido la oportunidad de moverte en este inmenso mundo social y has logrado cruzar palabras con alguien, tal vez por equivocación o por tratar de romper el hielo en medio de la soledad que en ocasiones nos acobija; se, que muchas veces has escuchado de alguíen:

  • ¿Cómo está?
  • ¡Hola!
  • ¿Qué horas tienes? O simplemente… Enfatiza    sobre    el    estado          meteorológico despectivamente, para así poder acercarse a ti, con la intensión de lograr una saludable charla la cual puede marcar tu vida positivamente estableciéndose en una hermosa amistad; palabra que encierra un profundo significado, del cual puedo definirlo como el apego, cariñoso y afectuoso de manera desprendida y compartida hacia una persona que se identifica con mi sentimiento.

Quiero compartir contigo este artículo que sé, debes tener un hermoso sentido de amistad con alguien que lo honras tal vez haciéndolo sentir como tu hermano; un miembro adóptalo de tu familia (como lo diría mamá un compinche). Una vez escuche hablar de una linda historia de amistad, la cual se pudo dar inicio un poco antes, pero sé que en medio de aquella sangrienta escena se inmortalizó y mas hoy para los que conocemos la palabra poderosa de Dios continua siendo un maravilloso ejemplo de amistad. Esta historia un poco parafraseada, dice así:

La batalla ha acabado y el silencio se adueña del valle de Elah. El viento suave de la tarde agita las telas de las tiendas del campamento militar, y el rey Saúl reúne a algunos de sus hombres, incluido su hijo mayor, Jonatán. Un joven pastor les está contando emocionado su historia. El joven es David, y habla con gran celo y entusiasmo. Saúl escucha con mucha atención cada palabra que sale de la boca de David. Pero ¿Qué piensa Jonatán? En su extensa carrera en el ejército de Jehová ha conseguido muchas victorias, pero la de hoy no ha sido suya, sino de este joven. David ha matado al gigante Goliat. ¿Envidia Jonatán toda la fama que David está ganando?

La reacción de Jonatán tal vez nos sorprenda. El relato dice que, en cuanto David terminó de hablar, surgió una gran amistad entre ellos, y Jonatán empezó a quererlo como a sí mismo. Le dio a David su ropa de combate, también le dio su arco, y ese era un gran regalo, pues Jonatán era conocido por ser un buen arquero. Es más, Jonatán y David hicieron un pacto, es decir, un acuerdo solemne, que los unía como amigos que se apoyarían el uno al otro. Este relato expresado en el libro 1 Samuel 18:1-5. Da muestra la importancia que debemos dar a las personas que son nuestros amigos.

Así comenzó una de las mejores amistades de las que habla la Biblia. La amistad es importante para las personas que tienen fe en Dios. Si escogemos bien a nuestros amigos y somos amigos leales que saben dar apoyo, podemos fortalecer nuestra fe en estos tiempos en los que hay tan poco amor (Proverbios 27:17).

¿Cómo es posible que David y Jonatán se hicieran amigos tan rápido? La respuesta está relacionada con el fundamento de su amistad. Pensemos en el contexto. Jonatán estaba pasando por una época difícil. A lo largo de los años, su padre, el rey Saúl, había cambiado, y no para bien. Antes había sido  un hombre humilde, obediente y fiel, y ahora era un rey arrogante y desobediente (1 Samuel 15:17-19). Este acontecimiento muestra que en los tiempos de crisis y dificultades es cuando contamos con los verdaderos amigos, que te apoyan, te animan, que están dispuestos a llorar cuando  tu lloras, a reír cuando tu ríes, que en los embates de la vida sufren y palean hombro a hombro contigo.

Esta sincera y leal amistad fue llevado hasta la muerte, la biblia muestra que aún después de la muerto David hizo memoria de su amigo Jonatán, y en su nombre honró a su hijo Mefiboset otorgándole el honor de cohabitar en su palacio como si fuese un miembro más de la familia real.

¡Ama!, ¡Respeta!, honra!, a tus amigos proporciona una amistad leal e incondicional; muchos esperan de ti, Dios espera de ti que aprendamos a ser un VERDADERO AMIGO.

En todo tiempo ama el amigo,  Y es como un hermano en tiempo de angustia.

Redactado por: Roger Madariaga