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El perdón

El perdón es la acción por la cual expresamos a alguien disculpas por nuestros errores o admitimos la falta del otro y aceptamos su petición de perdón. Una persona que sabe pedir perdón sabrá reconocer sus errores y también responsabilizarse por ellos.

El significado del perdón es aplicable a nuestra vida cotidiana, tanto en el ámbito religioso como en el ámbito social y político. La Biblia nos enseña en el libro de los salmos sobre la dicha que trae el perdón (Sal. 32: 1) “Bienaventurado aquel cuya transgresión ha sido perdonada, y cubierto su pecado”.

Haciendo memoria puedo decir que el mejor ejemplo de perdón a través de la historia de la humanidad es el que Jesús nos dejó cuando por su propia voluntad fue crucificado para ofrécenos el perdón de nuestros pecados. Momentos antes de morir y finalizar su misión pronuncio palabras muy poderosas:” Padre, perdónalos porque no saben lo que hacen” (Lucas 23:34). Enseñándonos con este gran acto de amor y sacrificio lo importante que es el perdón.

Pero tras esta gran enseñanza hay algo muy importante que debemos analizar y preguntarnos nosotros mismos: ¿si estamos dispuestos a perdonar a otros no importando cual fuere su ofensa? O ¿si estamos capacitados para pedir perdón y aceptar nuestros errores y afrontarlos? ¿Qué tan importante es el perdón de Dios para nosotros?

Atendiendo a estos interrogantes puedo decirles que Dios nos pide en su palabra en (col 3:13) a no tener en cuenta las faltas de los demás. Sino de la misma manera como él nos perdonó

también nosotros debemos perdonar. Entiendo que para muchos sea difícil y más aún cuando se ha sido abusado, pero la palabra de Dios debe ser nuestra guía para aprender a perdonar aun a quienes nos hallan herido profundamente o los que más dolor nos han causado. Aún más debemos saber pedir perdón cuando nosotros somos los transgresores.

Pedir perdón y perdonar nos hace mucho bien pues con esto aliviamos los dolores de nuestras almas, rompemos cadenas de amargura y opresión, conseguimos paz a nuestra vida y enseñamos a nuestros ofensores que obraron mal contra nosotros.

Elaborado por: Danois Madariaga