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El compañerismo

El compañerismo es una relación donde encontramos la solidaridad como eje fundamental, donde el uno y el otro son una pieza para perseguir objetivos, para ser parte de ese gran todo, donde la colaboración oportuna ayuda a cada individuo a ser miembro importantes de un equipo ideal, que tiene propósitos comunes.

Una empresa, un equipo de futbol, una universidad, una iglesia o una organización cualquiera sea su naturaleza, necesita personas comprometidas para salir adelante y ser exitosos, esto supone una

buena planificación, unas buenas estrategias comerciales, que impliquen impactar mercados, conquistar economías, pero lo más importante con lo que se debe contar, es sin duda con un excelente recurso humano dotado de muchas capacidades, pero sobre todo dotado de excelsas cualidades humanas, de este modo el compañerismo y las buenas relaciones interpersonales nos permiten apuntar al mismo norte y lograr los objetivos propuestos.

Otros valores asociados al compañerismo, son la armonía, el respeto, la unidad y la confianza, un grupo de compañeros, no podría tener un buen funcionamiento, sino pone en práctica estos valores, son estos los que estructuran y dan cimientos sólidos a una buena relación de compañerismo. Un buen compañero, también implica sinceridad, transparencia y lealtad, ya que puede llegar a ser un soporte moral, emocional y espiritual en cualquier momento que lo podamos necesitar.

Dos aspectos principales para consolidar los vínculos propios del compañerismo, en cualquier ambiente o situación, son el bienestar y la defensa de los demás, para conseguir esto es necesario lo siguiente, en lo posible tratar de tener buenas relaciones con la mayoría del grupo, conocerlos bien y descubrir cuáles son sus fortalezas y debilidades, conocer sus necesidades y valorar las cosas

positivas que pueden aportarle al grupo, para un mayor crecimiento integral de todos.

ACCIONES DEL BUEN COMPAÑERO

  • Amabilidad y buena atención
  • Discreción
  • Saber escuchar
  • Ayudar desinteresadamente
  • Escuchar
  • Buen consejo
  • No discrimina
  • Ayuda mutua
  • Tolerancia

COMPAÑERISMO EN LA IGLESIA

“Mejor son dos que uno, porque tienen buena recompensa por su trabajo; porque si caen, el uno lo levantara a su compañero. Pero ¡ay del que cae y no tiene otro que lo levante” Eclesiastés 4, 9-10

Imaginemos por un momento como seria nuestra vida cristiana, si estuviéramos en un lugar apartado y muy remoto, donde efectivamente habrían otras personas, pero no hubieran cristianos cerca de nosotros, sería una situación un poco triste para nuestra vida espiritual, ya que no tendríamos una persona afín a nuestra fe, para charlar, contarle nuestras experiencias espirituales, pedir oración en caso de necesitarlo y compartir las bendiciones que el Señor Jesucristo nos da. Cuando estamos solos tenemos la tendencia a desanimarnos, tal vez porque el ser humano por naturaleza es un ser sociable, la comunión entre los compañeros ayuda a que se exploten las capacidades individuales y a que el resultado de la acción del grupo sea mejor. Los equipos cuyos miembros comparten valores, normas de conducta y metas son aquellos que tienen más probabilidades de triunfar. El compañerismo, además, hace más amena la vida cotidiana ya que ayuda a construir climas de camaradería.

La Biblia en el nuevo testamento nos muestra un ejemplo claro de compañerismo, lo encontramos en el evangelio de Marcos, donde podemos mirar la ayuda solidaria de los que traían al paralitico para que el Señor Jesucristo lo sanara.

“Entonces vinieron a él unos trayendo un paralitico, que era cargado por cuatro.

Y como no podían acercarse a él a causa de la multitud, descubrieron el techo de donde estaban, y haciendo una abertura bajaron el lecho en que el yacía el paralitico” Marcos 2,3-4

Lo más hermoso del trabajo en equipo es que siempre tienes a otros de tu lado

Margaret Carty
Elaborado por: Érica Patricia Villanueva Castro